Del pabellón a la innovación: Cómo convertir nuestras tradiciones en negocios millonarios

Desde los años 70, los automóviles de alta gama y las latas de atún del venezolano las ha pagado el petróleo. La industria petrolera venezolana

Del pabellón a la innovación: Cómo convertir nuestras tradiciones en negocios millonarios

Desde los años 70, los automóviles de alta gama y las latas de atún del venezolano las ha pagado el petróleo. La industria petrolera venezolana ha estado protegida por un paternalismo estatal y un tipo de cambio favorable, evitando enfrentar la competencia de empresas extranjeras. Esto a largo plazo ha impedido la consolidación de un desarrollo industrial diversificado, capaz de abastecer el mercado interno y crear marcas con fuerte identidad venezolana.

Venezuela no está aislada de esta costumbre, los países suelen tener preferencias por sus productos. Un ejemplo clásico es Estados Unidos, donde existe un fuerte patriotismo de marca, con empresas como McDonalds, Apple y Starbucks. Estas compañías a través de sus equipos internos han sabido consolidar su cultura para exportarla y construir marcas globales, creciendo en un entorno regulatorio, permitiendo proteger sus patentes y expandirse a nivel internacional.

La preferencia por marcas extranjeras es muy común en la sociedad venezolana, construyendo estas preferencias desde las épocas de escasez de alimento, que dio pie a la importación de productos de países de la región. Venezuela, a pesar de ser un país productor de café, prefiere consumir marcas extranjeras como Starbucks o Café La Llave, existiendo opciones como Páramo, Santo Domingo y Café Anzoátegui.

Esto demuestra la tendencia a seguir marcas reconocidas a nivel mundial, no se trata de señalar las preferencias por estas marcas, sino tomarlo como punto de partida para impulsar el emprendimiento venezolano y la creación de marcas propias con fuerte identidad nacional.

Las caraotas: Casos de éxito

Polar ha logrado posicionar productos como los tequeños, arepas y empanadas venezolanas a nivel internacional. De igual manera, Ron Santa Teresa, ha llevado el sello venezolano a nivel mundial, obteniendo importantes reconocimientos en la industria del licor.

Replicar modelos de negocio extranjero ha sido una característica de éxito en el emprendimiento venezolano. Sin embargo, esta estrategia puede ser vulnerable antes cambios en las políticas económicas que permiten la entrada de las empresas posicionadas en el mercado venezolano, los consumidores pudieran preferir las otras marcas ya consolidadas.

El arroz: Las posibilidades

Venezuela posee características muy especiales que han permitido hacer crecer industrias y comercios que otros países no tienen. El turismo, industria que siempre ha intentado posicionarse como la principal, a día de hoy aún no tiene un sello venezolano que le aporte diferenciación, existen muchas barreras y falta de opciones que permitan a un entranjero conocer verdaderamente Venezuela.

Los productos que tienen potencial de explotación deben dirigirse a forjar una identidad organizacional que verdaderamente conecte a Venezuela con sus consumidores.

La carne mechada: Acciones a tomar

Existen muchas posibilidades de explotar productos y servicios con una fuente de marca venezolana, permitiendo la comercialización dentro y fuera de Venezuela. Lo importante es consolidar un modelo de negocio basado en una marca orgánica de la cultura, buscar más allá de lo que está al alcance de nuestras manos en internet, tener una mirada crítica a lo que nos rodea como cultura

Nuestro alrededor está plagado de ideas y solo hace falta entender la competitividad del entorno y el factor diferenciador importante a la hora de entrar en la competencia.

Sin dejar de lado la importancia de las herramientas que puede ofrecer el Estado, un apoyo proporcional a cuando te sirven un plato de comida, para descubrir sabores nuevos y los que no te gustan. Para que a futuro…

Las tajadas: Las pones tú.