Del viaje de Milei a China

Las promesas de campaña electoral, lo mismo que el papel, aguantan todo. En su carrera electoral, un candidato puede prometer desde la construcción

Del viaje de Milei a China

Las promesas de campaña electoral, lo mismo que el papel, aguantan todo. En su carrera electoral, un candidato puede prometer desde la construcción de una torre para conocer el cielo, terminar con la corrupción y el final de la inflación, la redención de los pecados y la salvación en el juicio final.

De tal forma que década a década vemos como los líderes políticos toda vez que se abre una ventana de Overton (lapso durante el cual lo inaceptable para una población pasa a ser aceptable) saltan a través de ella sin ninguna vergüenza, siempre y cuando esto les permita ascender al poder. Esto nos lleva a preguntarnos ¿Qué fue primero, el candidato con la motosierra o el deseo de las masas populares de convertir a los líderes políticos, corruptos e ineficientes en carne molida?

Ahora bien, toda vez que se inicia una cruzada populista en medio de una crisis política y económica como la que ha vivido Argentina en los últimos dos periodos de gobierno, las masas en ebullición suelen ser apáticas ante cualquier tipo de argumentación lógicamente elaborada lo que abre el paso al mesianismo más peligroso e irracional. Todo esto lo explicó Freud (1921) en su obra Psicología de las masas y análisis del yo, influenciado por el sociólogo Gustave Le Bon planteaba que las masas son irracionales y fácilmente influenciables por líderes carismáticos.

Pero la campaña termina e inicia la gestión, el quehacer político lleno de contradicciones, contradicciones como nombrar ministro de economía a Luis “Toto” Caputo, a quien poco tiempo antes había acusado públicamente de "fumarse (sic) 15 mil millones de dólares de reservas". De igual manera, la promesa de cargar sobre “La Casta” el costo de los ajustes liberales terminó siendo contradictoria, ya que el despido de miles de trabajadores, la fuerte devaluación del peso en contraste con su promesa de dolarización han terminado poniendo nuevo presidente Argentino frente a las duras realidades políticas, sociales y económicas que intentan día a día equilibrar los líderes políticos con mayor o menor éxito.

En cuanto al viaje oficial de Milei a China, es importante aclarar que más allá de los señalamientos y las burlas, las susceptibilidades heridas en diferentes sectores político. Este parece ser un síntoma de capacidad de flexibilización de idea y apertura que viene a bien a los países en vías de desarrollo. Todo parece indicar que existe una visión con un más largo alcance que los discursos anticomunistas fanatizados, un reconocimiento de la necesidad que tienen todos los países de vincularse con la segunda economía mundial, incluso a pesar de que China está lejos de ser de los primeros inversores extranjeros en Argentina (de los 140 mil millones de dólares de inversión extranjera en Argentina solo 3500 millones provienen de china).

Y aunque no es difícil conseguir cuestionamientos públicos del estado psicológico de Milei, en artículos de opinión, videos y memes, todo parece indicar que la realidad política le hizo soltar la motosierra, moderar discursos, flexibilizar posiciones y negociar con los distintos actores políticos, sociales y económicos de su país como corresponde a cualquier presidente del mundo.

Y como cualquier presidente de esta región del mundo que es América Latina, le toca buscar oxígeno en mecanismos como SWAP con China, muy a pesar de su decisión de sacar a Argentina del BRICS. La realidad es que a pesar de sus eufóricos discursos diferentes foros internacionales, su acercamiento a Trump, etc hasta la fecha no hay ningún avance hacia la consolidación de algún acuerdo bilateral con Los Estados Unidos y esto implica tener que diversificar sus opciones de alianzas estratégicas.

Podría también interpretarse este viaje como una forma de llamar la atención de Estados Unidos, en consonancia con otros líderes políticos como Nicolás Maduro quien hace poco dijo en referencia a la posición de Estados Unidos sobre las elecciones del 28 de Julio: «Si esta gente de allá del norte y sus asociados en el mundo cometen el error de su vida, entonces, esos bloques de petróleo y esos bloques de gas que ya estaban firmados pasarán a nuestros aliados de los BRICS».